La fama como un borracho consume la casa del alma revelando que sólo has trabajado para eso.
La fe puede ser sucintamente definida como una creencia ilógica en que lo improbable sucederá.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino sólo sobre la ajena.
La función del artista creativo consiste en hacer las leyes, no en seguir las leyes ya existentes.
La gente busca la felicidad como un borracho busca su casa, sabe que existe pero no la encuentra.