Es necesario tener tanta discreción para dar consejos como docilidad para recibirlos.
Es tan fácil hacer sufrir a un ser que nos ama, tan fácil, que ni siquiera puede ser divertido.
Es una reflexión penosa para un hombre considerar lo que ha hecho, comparado con lo que debió hacer.
Escribo como medio y arma de combate, que combatir es realizar el pensamiento.