El dinero es un estiércol estupendo como abono, lo malo es que muchos lo toman por la cosecha.
El dinero no puede hacer que seamos felices, pero es lo único que nos compensa de no serlo.
El dolor que no se desahoga con lágrimas puede hacer que sean otros órganos los que lloren.
El egoísmo no es vivir como uno desea vivir, es pedir a los demás que vivan como uno quiere vivir.
El erotismo es como el baile: una parte de la pareja siempre se encarga de manejar a la otra.
El erotismo es una de las bases del conocimiento de uno mismo, tan indispensable como la poesía.
El espíritu del virtuoso es como un espejo. Te miras en él y puedes peinarte.
El factor más importante y universal como causa del estrés y enfermedades es la carencia de amor.
El fin de tener una mente abierta, como el de una boca abierta, es llenarla con algo valioso.
El gran clásico es un hombre del que se puede hacer el elogio sin haberlo leído.
El hábito es como un cable; nos vamos enredando en él cada día hasta que no nos podemos desatar.