El hábito es como un cable; nos vamos enredando en él cada día hasta que no nos podemos desatar.
El hombre habla de todo y habla de todo como si el conocimiento de todo estuviese todo en él.
El hombre va como los peones: de casilla en casilla sin poder atrapar a la dama.
El matrimonio es algo así como armar un edificio de juguete sin manual de instrucciones.