La palabra se ha dado al hombre para que pueda encubrir su pensamiento.
La sencillez consiste en hacer el viaje por la vida, solo con el equipaje necesario.
La vida es como una bicicleta de diez velocidades. Hay algunas que la mayoría nunca usamos.
La vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama.
Lo bello es siempre raro. Lo que no es ligeramente deforme presenta un aspecto inservible.
Lo que hay de embriagador en el mal gusto es el placer aristocrático de desagradar.
Lo realmente importante no es llegar a la cima, sino saber mantenerse en ella.
Los niños adivinan qué personas los aman. Es un don natural que con el tiempo se pierde.
Nadie puede sospechar cuántas idioteces políticas se han evitado gracias a la falta de dinero.
Nadie tan aficionado a secretos como aquel que no hace intención de guardarlos.