No podría definirme como ateo, porque declararme ateo correspone a una certidumbre que no poseo.
Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad.
Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi me enorgullecen las que he leído.
Quien es capaz de hospedar bien a la desgracia, puede hospedar serenamente a la felicidad.
Repudio todo pensamiento sistemático porque todo sistema conduce necesariamente a la trampa.
Si hay debajo de la luna cosa que merezca ser estimada y preciada es la mujer buena.