Los que se quejan de la forma como rebota la pelota, son aquellos que no la saben golpear.
No diré que esa noche que sólo a ti te digo se me encendió en la sangre lo que soñé contigo
No han llegado palabras sino actos al poema. ¿Cómo hago yo: recojo lenguaje o actos, los combino?.