La curiosidad intelectual es la negación de todos los dogmas y la fuerza motriz del libre examen.
La experiencia no consiste en lo que se ha vivido, sino en lo que se ha reflexionado.
La incomprensión, más que la imposibilidad de comprender, es la imposibilidad de sentir.
La lectura es la gran proveedora de argumentos, la clave para que los demás te escuchen.
La lluvia obstinada y fría de aquella tarde brumosa, ¡Desbarató muchos nidos y deshojó muchas rosas!