Cada vez que me preparo para un viaje me preparo como para la muerte. Si no volviera nunca, todo está en orden.
Canta, no te preocupes por nada, porque todo va a estar bien.
Cantar con una bata guateada es una experiencia por la que todo director de cine debe pasar.
Casi todo lo absurdo de nuestra conducta es el resultado de la imitación que hacemos a aquellas personas con las cuales no nos podemos asemejar.
Casi todo lo absurdo de nuestra conducta es resultado de imitar a aquellos a los que no podemos parecernos.
Casi todo lo humano está en la infancia. Cuando esa etapa ha sido feliz, sana, llena de afecto y bien enfocada, uno sale fuerte para todo.
Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga.
Casi todo político tiene tanta necesidad, en determinadas circunstancias, de un hombre honesto, que, cual si fuera un lobo hambriento, irrumpe en el redil; mas no para devorar el cordero robado, sino para ocultarse tras su lanoso lomo.
Ciencia es todo aquello sobre lo cual siempre cabe discusión.
Ciertos pensamientos son plegarias. Hay momentos en que, sea cual fuere la actividad del cuerpo, el alma está de rodillas.
Ciertos recuerdos son como amigos comunes, saben hacer reconciliaciones.
Cínico: un hombre que sabe el precio de todo y el valor de nada.
Come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.
Cómo he de hallar reposo tras tu partida? Al irte tú, mi corazón se fue contigo.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Como mi corazón de llama, agitado en la noche, brillante y sin sosiego…
Como todo el que no está enamorado, él piensa que se puede elegir a la persona amada en base a interminables deliberaciones sobre sus ventajas e inconvenientes.
Como un panal disuélvome en dulzura, desfallezco de todo: de ternura, de claridad, del éxtasis de verte...
Con amor te desnudo. Quedas como mi carne. Como mi corazón y sus latidos.
Con audacia se puede intentar todo, mas no conseguirlo todo.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Con la conservación de energía que posee todo lo físico, el sufrimiento ni siquiera necesita las lecciones de la memoria: así, un hombre que ha olvidado las hermosas noches que pasó al claro de luna en el bosque, todavía sufre del reumatismo que cogió en él.
Con la muerte todo se acaba.
Con nuestros actos le crucificamos a diario, busquemos ser mas humanos ante el dolor de nuestro prójimo y recordar que así como Dios nos ama debemos amar, sumidos en sinceridad.
Con su todo es ahora, con su nada es eterno, con su rap y su chotis, con su okupa y su skin, aunque muera el verano y tenga prisa el invierno la primavera sabe que la espero en Madrid.