Todo no puede funcionar a la perfección en el mundo, pues a los hombres aún hay que gobernarlos con engaños.
Todo número es cero ante el infinito.
Todo pensador profundo tiene más miedo a ser entendido que a ser malentendido.
Todo pensamiento es inmoral. La destrucción está en su propia naturaleza. Pensar en una cosa es matarla. Nada sobrevive cuando es objeto de pensamiento.
Todo pensamiento es una semilla. Si plantas semillas podridas, no cuentes con recoger manzanas deliciosas.
Todo poder cae a impulsos del mal que ha hecho. Cada falta que ha cometido se convierte, tarde o temprano, en un ariete que contribuye a derribarlo.
Todo poder es deber.
Todo poder es una conspiración permanente.
Todo poder excesivo dura poco.
Todo poder humano se forma de paciencia y de tiempo.
Todo poeta se ha angustiado, se ha asombrado y ha gozado.
Todo progreso está basado en el deseo universal e innato por parte de cada organismo de vivir por encima de sus posibilidades.
Todo recuerdo es melancólico, y toda esperanza, alegre.
Todo resulta muy cómico cuando le sucede a otro.
Todo se cambia, todo se transforma: la verdad, la mentira, los despojos.
Todo se consigue con el trabajo, hasta la virtud.
Todo se soporta en la vida, con excepción de muchos días de continua felicidad.
Todo ser que haya vivido la aventura humana, vive en mí.
Todo soñador tiene asegurada una porción de felicidad.
Todo sueño digno de vivir vale la pena compartirlo con otros.
Todo tiene sus límites.
Todo trabajo que enaltece la humanidad tiene dignidad e importancia y debe emprenderse con excelencia esmerada.
Todo vicio trae siempre su consiguiente excusa.
Todo viejo amor es un recuerdo agradable mientras no interviene la persona que lo inspiró.
Todo, hasta el mismo silencio tiene algo que callar.