Fui amante de un maniquí de corazón usurero, me cuentan que el que yo fui perdía llegando primero
Grande o pequeño, todo hombre es poeta si sabe ver el ideal, más allá de sus actos.
Guardarme de la violencia, ya se exprese mediante la lengua, el puño o el corazón.
Hay momentos en la vida de todo político, en que lo mejor que puede hacer es no despegar los labios.