El hombre bajo todo gobierno sera el mismo, con las mismas pasiones y debilidades.
El hombre es el único que envejece; todo lo demás rejuvenece en torno suyo cada día.
El hombre habla de todo y habla de todo como si el conocimiento de todo estuviese todo en él.
El hombre todo lo perfecciona en torno suyo; lo que no hace es perfeccionarse a sí mismo.
El idioma del corazón es universal: sólo se necesita sensibilidad para entenderle y hablarle.
El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados. Los actos de los hombres no merecen tanto.
El matrimonio debe combatir sin tregua un monstruo que todo lo devora: la costumbre.