El deseo de morir era mi interés excluyente; a él le sacrifiqué todo, hasta la muerte.
El destino del genio es ser un incomprendido, pero no todo incomprendido es un genio.
El día en que dejemos de mostrar compasión hacia nuestro enemigo, nosotros seremos el enemigo.
El español siempre lo sabe todo. Y si de algo no sabe nada, dice: De esto hablaremos más adelante.