El buen gusto estropea ciertos valores espirituales auténticos: como el propio gusto.
El buen trato infantil es la primera característica por la que todo país debe definirse.
El capricho de nuestro humor es aún más arbitrario que el de la suerte.
El comunismo no es para mí sino el precursor de la salvación. El comunismo no responde a mi corazón.
El corazón de una madre es un abismo profundo en cuyo fondo siempre encontrarás perdón.
El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer.