A cada cerdo le llega su San Martín.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
El hombre: un milímetro por encima del mono cuando no un centímetro por debajo del cerdo.
En materia de partidos políticos, que el perro coma al cerdo o que el cerdo coma al perro me tiene por completo sin cuidado.
Es mejor ser un ser humano insatisfecho que un cerdo satisfecho.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.