Los celos son la parte de uno mismo cuando muestras inseguridad.
Los celos son una falta de estima por la persona amada.
Los celos son una mezcla explosiva de amor, odio, avaricia y orgullo.
Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio.
Los celos, dentro de la pareja, son una prueba irrefutable de desconfianza, y donde gobierna la desconfianza, no puede reinar el amor.
Más celos da a la maldad la virtud que el vicio.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Ni siquiera la prueba de lo absurdo de sus sospechas podrá consolar al celoso, porque los celos son la enfermedad de la imaginación.
Ni yo mato por celos ni tú mueres por mí.
Ningún vanidoso siente celos.
No es el amor lo que es ciego, sino los celos.
Pedir celos es despertar a alguien que está durmiendo.
Puede haber amor sin celos, pero no sin temores.
Si los celos son señales de amor, es como la calentura en el hombre enfermo, que el tenerla es señal de tener vida, pero vida enferma y mal dispuesta.
Siempre así es el amor, será y ha sido: mata de celos y de un golpe, y luego besa y besa, llorando lo que mata.
Sólo la incertidumbre mata los celos.
y siento celos al pensar que un día, alguien, que no te ha visto todavía, verá tus ojos por primera vez