La política está en el aire mismo que respiramos, igual que la presencia o ausencia de Dios.
La primera virtud es frenar la lengua, y es casi un dios quien teniendo razón sabe callarse.
La soledad se sufre cuando se te impone, pero si la buscas por ti mismo es un regocijo.
La única revolución es intentar mejorar uno mismo esperando que los demás también lo hagan.
La vergüenza, el amor, el orgullo, todo hablaba en mí al mismo tiempo.
La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero.