Hay que llegar a saber que los hijos, vivos o muertos, felices o desdichados, activos o pasivos, tienen lo que el padre no tiene. Son más que el padre y más que ellos mismos. Nuestros hijos son los fantasmas de nuestra descendencia. El hijo es el padre del hombre.
He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso.
He tenido una noche absolutamente maravillosa. Pero no ha sido ésta.
He tratado de buscar el sentido de estas dos palabras, comunicación y compromiso, porque lo creo fundamental para el esclarecimiento de la situación.
Hijo mio, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansion, una pequeña fortuna.
Humor es posiblemente una palabra; la uso constantemente. Estoy loco por ella y algún día averiguaré su significado.
Inteligencia militar: son dos términos contradictorios.
La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas.
La fuerza hidráulica más poderosa del universo, es la lágrima de una mujer.
La gente de distintas partes del mundo podrá tener diferentes costumbres, idiomas extraños. Pero hay algo más hondo en común: la afinidad que nos da saber que todos somos miembros de la familia humana. Todos somos hermanos.
La historia no es ni hace nada. Quien es y hace es el hombre.
La humanidad, partiendo de la nada y con su sólo esfuerzo, ha llegado a alcanzar las más altas cotas de miseria.
La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música.
La literatura es mentir bien la verdad.-
La memoria es el deseo satisfecho.
La moderacion es siempre la táctica preferible.
La muerte espera al más valiente, al más rico, al más bello. Pero los iguala al más cobarde, al más pobre, al más feo, no en el simple hecho de morir, ni siquiera en la conciencia de la muerte, sino en la ignorancia de la muerte. Sabemos que un día vendrá, pero nunca sabemos lo que es.
La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.
La razón siempre ha existido, pero no siempre en una forma razonable.
La religión aporta satisfacciones imaginarias o fantasticas que desvían cualquier esfuerzo racional por encontrar satisfacciones reales.
La religión es el opio del pueblo.
La religión es el reconocimiento del hombre mediante un rodeo, a través de un mediador.
La única porción de fortuna es la felicidad familiar.
La verdadera energía y el verdadero caracter son como el valor, tranquilo y moderado, sin alardes y sin vacilaciones.
La vida trae a veces brisa ligera, palabras que sólo son palabras, íntimos coloquios de enamorados bajo los olivos.