Dos cosas quiere el hombre de verdad: el peligro y el juego. Por eso quiere la mujer, que es el juguete más peligroso.
Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo.
El amor o el odio hacen que el juez no conozca la verdad.
El arte es siempre la gran verdad de la naturaleza vista a través del entendimiento humano.
El arte es una mentira que nos acerca a la verdad.
El arte no es una cosa sino un camino.
El bote se aleja y forma un camino blanco. Mi dolor y su huella.
El buen Dios ha de tenernos en verdad mucho cariño para acercarse siempre a nosotros con un tiempo tan malo.
El bueno es el que guarda, cual venta del camino, para el sediento el agua, para el borracho el vino.
El camino de la civilización está pavimentado con envases de hojalata.
El camino de la juventud lleva toda una vida.
El camino de la magia -como, en general, el camino de la vida- es y será siempre el camino del misterio.
El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.
El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría.
El camino del vicio no solamente se desliza, sino que se precipita hacia abajo.
El camino es el que nos enseña la mejor forma de llegar y nos enriquece mientras lo estamos cruzando.
El camino estrecho acaba en un campo de puerros.
El camino hacia la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.
El camino misterioso va hacia el interior. Es en nosotros, y no en otra parte, donde se halla la eternidad de los mundos, el pasado y el futuro.
El camino nace del caminante.
El camino no es largo cuando amas a quien vas a visitar.
El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad.
El choque de las opiniones contrarias hacen desaparecer los visos de la verdad.
El cinismo es una forma antipática de decir la verdad.
El cinismo es una manera desagradable de decir la verdad.