El arte de escribir historias está en saber sacar de lo poco que se ha comprendido de la vida todo lo demás; pero acabada la página se reanuda la vida y uno se da cuenta de que lo que sabía es muy poco.
El lugar ideal para mí es aquél en que es más natural vivir como extranjero.
Toda historia no es otra cosa que una infinita catástrofe de la cual intentamos salir lo mejor posible.
Un clásico es un libro que nunca ha cesado de contar lo que tiene que contar.