Beneficios son cadenas de obligación.
El corazón es un infinito de pesadísimas cadenas, encadenando puñaditos de aire.
El hombre ha nacido libre y por doquiera se encuentra sujeto con cadenas.
La matemática es la ciencia del orden y la medida, de bellas cadenas de razonamientos, todos sencillos y fáciles.
Las cadenas de la costumbre son tan sólidas que no se sienten, hasta vuelven tan fuertes que nadie las puede romper.
Las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos: es la mente lo que hace al hombre libre o esclavo.
Las cadenas del hábito son generalmente demasiado débiles para que las sintamos, hasta que son demasiado fuertes para que podamos romperlas.
Las cadenas que más nos encadenan son las cadenas que hemos roto.
Las diminutas cadenas de los hábitos son generalmente demasiado pequeñas para sentirlas, hasta que llegan a ser demasiado fuertes para romperlas.
Nadie puede amar sus cadenas, aunque sean de oro puro.
No es libre el que se ríe de sus cadenas.
Para encadenarlo (al pueblo) es preciso aparentar que se llevan las mismas cadenas que él.
Temblad ante el esclavo cuando rompe sus cadenas, no tembléis ante el hombre libre.
Un pueblo no es independiente cuando ha sacudido las cadenas de sus amos, empieza a serlo cuando se ha arrancado de su ser los vicios de la vencida esclavitud, y para patria y vivir nuevos, alza e informa conceptos de la vida radicalmente opuestos a la costumbre de servilismo pasado, a las memorias de debilidad y de lisonja que las dominaciones despóticas usan como elementos de dominio sobre los pueblos esclavos.
¿Quieres dejar de pertenecer al número de los esclavos? Rompe tus cadenas y desecha de ti todo temor y todo despecho.