La democracia otorga a cada uno de los hombres el derecho a ser el opresor de sí mismo.
La moda es siempre un esperpento tal que nos vemos obligados a cambiarla cada seis meses.
La moda es una forma de fealdad tan intolerable que tiene que ser cambiada cada seis meses.
La mujer tiene un solo camino para superar en méritos al hombre: ser cada día más mujer.