Una cosa buena que tiene la música, es que cuando llega, te olvidas de los problemas.
Una madre tiene algo de Dios y mucho de ángel.
Una mujer que es amada siempre tiene éxito.
Una pizca de probabilidad tiene tanto valor como una libra de quizá.
Una porción cada vez mayor del marketing moderno está pasando del mercado al ciberespacio.
Únicamente la obediencia tiene derecho al mando.
Uno de los medios más efectivos que tiene el mal es invitar a la lucha.
Uno debe saber vivir con el dinero que tiene.
Uno tiene que ser algo para poder hacer algo.
Vale más tener doce hijos que doce millones. El que tiene doce millones siempre quiere tener algo más. El que tiene doce hijos siempre tiene de sobra.
Vale más vivir y morir de una vez, que no languidecer cada día en nuestra habitación bajo el pretexto de preservarnos.
Vine a Estados Unidos porque oí que en este país existía una gran, gran libertad. Cometí un error al elegir Estados Unidos como una tierra de libertad, y es un error que en el balance de mi vida ya no puedo compensar.
Virtualmente, cada gran avance tecnológico en la historia de la especie humana, desde el invento de las herramientas de piedra y la domesticación del fuego, han sido éticamente ambiguos.
Vivimos bajo el gobierno de los hombres y los periódicos matutinos.
Vivimos sólo de nuestros pobres, bellos, y magníficos sentimientos, y cada sentimiento que lastimamos es una estrella que apagamos.
Vivir en la Tierra es caro pero ello incluye un viaje gratis alrededor del sol cada año.
Vivir es nacer a cada instante.
Vivo en un país tan grande que todo queda lejos: la educación, la comida, la vivienda.
Vivo enraizado con mi país. Pero quizás por mi devoción a san martín, bolívar, sucre y artigas a veces sufro más como latinoamericano que como argentino, a pesar de estar machimbrado con mi tierra.
Y el pensamiento es necesario ejercitarlo, se debe cada día y de nuevo y de nuevo pensar, para conservar la vida del pensamiento.
Y sin ese repetirse eternamente de todo, de sí mismo a sí mismo, a cada instante, todo duraría un instante. Hasta la misma eternidad duraría un instante.
Yo le quiero a él, pero esto pasará, esto tiene que pasar. Es imposible que no pase, está pasando ya, lo siento... ¿ Quién sabe? Quizá termine hoy mismo, porque le odio, porque se ha reído de mi, mientras que usted ha llorado aquí conmigo.
Yo no le tengo miedo a nada, pero todavía no me explico porque tiemblo cada vez que te veo.
Yo soy cada día más partidario de las mujeres.
¡Ánimo!. Todo pasa. Ama tu trabajo y no dejes de cumplir tu deber cada día.