Para usted que ya no la tiene, la libertad es todo. Para nosotros que sí, es meramente una ilusión.
Podéis arrancar al hombre de su país, pero no podéis arrancar el país del corazón del hombre.
Podemos comprendernos unos a otros, pero sólo a sí mismo puede interpretarse cada uno.
Podríais enterrarme en la voz de cualquier niño si tiene los pies descalzos y ha visto los volcanes.
Por cada persona que quiere enseñar, hay, aproximadamente, treinta personas que no quieren aprender.
Porque la tortuga tiene los pies seguros, ¿es ésta una razón para cortar las alas al águila?
Primero el suelo nativo que nada. Nuestra vida no es otra cosa que la herencia de nuestro país.
Que cada hombre construya su propia catedral. ¿Para qué vivir de obras de arte ajenas y antiguas?