La verdad tiene dos sabores: uno dulce, para el que la dice, y otro amargo, para el que la oye.
La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero.
La vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama.
La vida no es un problema que tiene que ser resuelto, sino una realidad que debe ser experimentada.