La publicidad es el arte de convencer a gente para que gaste el dinero que no tiene en cosas que no necesita.
La pulsión genital tiene razones que la razón ignora.
La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa.
La razón no vence por sí a cada vicio, mas juntamente a todos.
La razón obra con lentitud, y con tantas miras, sobre tantos principios, que a cada momento se adormece o extravía. La pasión obra en un instante.
La realidad baila sola en la mentira y en un bolsillo tiene amor y alegría un dios de fantasía la guerra y la poesía.
La realidad no tiene estilo ni talento.
La religión no mantiene a nadie. Tiene que ser mantenida. No produce trigo ni maíz; no ara la tierra; no derriba bosques. Es una mendiga perpetua. Vive del trabajo de otros, y luego tiene la arrogancia de pretender que ayuda al que da.
La religión tiene por padre a la miseria y por madre a la imaginación.
La rosa tiene espinas, pero… ¿tiene pétalos el atún?.
La sabiduría es la meta del inteligente; el necio no tiene meta fija.
La salud no tiene precio, y el que la arriesga es un necio.
La síntesis espiritual de un pais es su arte.
La sociedad es en todos los sitios una conspiración contra la personalidad de cada uno de sus miembros.
La soledad es muy hermosa... cuando se tiene alguien a quien decírselo.
La sorpresa es el móvil de cada descubrimiento.
La teología es una reflexión sobre la fe y la fe lo que tiene que hacer es movilizar a las personas para cambiar.
La tierra es un teatro, pero tiene un reparto deplorable.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
La tierra tiene lo que tú levantas de la tierra. Nada más tiene.
La tontería es infinitamente mas fascinante que la inteligencia. La inteligencia tiene un límite, la tontería no.
La tristeza es una enfermedad en la que cada paciente debe tratarse a sí mismo.
La única alegría en el mundo es comenzar. Es hermoso vivir porque vivir es comenzar, siempre, a cada instante.
La única diferencia entre un santo y un pecador es que el santo tiene pasado y el pecador, futuro.
La unión simbiótica tiene su patrón biológico en la relación entre la madre embarazada y el feto. Son dos y, sin embargo, uno solo. Viven juntos (sym-biosis), se necesitan mutuamente.