La mujer de otro, si nos gusta, tiene una ventaja: que ya es de otro. Y si no nos gusta, esta ventaja aparece mucho más clara.
La mujer es mala. Cada vez que se le presente la ocasión, toda mujer pecará.
La mujer que hace un mérito de su belleza, declara por sí misma que no tiene otro mayor.
La multitud por sí sola nunca llega a nada si no tiene un líder que la guíe.
La música que se aprende no tiene nada que ver con la que se lleva adentro.
La nación tiene derecho a determinar libremente sus destinos. Tiene derecho a rganizarse como le plazca, naturalmente, siempre y cuando no menoscabe los derechos de otras naciones. Esto es indiscutible.
La naturaleza tiene perfecciones para demostrar que es imagen de Dios e imperfecciones para probar que sólo es una imagen.
La necesidad tiene cara de perro.
La noche tiene mil ojos, el día uno sólo.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
La paciencia tiene más poder que la fuerza.
La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices.
La perfección de la propia conducta estriba en mantener cada cual su dignidad sin perjudicar la libertad ajena.
La persona que tiene mucha alegría es necesariamente buena: pero tal vez no sea la más lista, aunque consigue precisamente aquello que la más lista trata de conseguir con toda su listeza.
La pintura tiene una vida propia. Yo trato de dejar que aflore.
La poesía no tiene tiempo, el que la lee la rescata, la hace presente y luego la regresa a su eternidad.
La poesía para mi es una ventana, cada vez que me acerco a ella se abre por su cuenta. Yo me siento allí. Miro. Canto. Grito. Lloro. Me cuelgo a la imagen de los árboles, y sé que en la otra parte de la ventana hay un espacio y alguien se está escuchando. Alguien que podrá haber dentro de 200 años o habrá existido hace 300 años. No importa. La ventana es un instrumento para relacionarse con la existencia, con la existencia en su extendido significado.
La polaridad entre los principios masculino y femenino existe también dentro de cada hombre y cada mujer. Asi como fisiológicamente tanto el hombre como la mujer poseen hormonas del sexo opuesto, así también en el sentido psicológico son bisexuales.
La política es el arte de aplicar en cada época aquella parte del ideal que las circunstancias hacen posible.
La política es el arte de inventar un recurso a cada nuevo recurso de los contrarios, de convertir los reveses en fortuna; de adecuarse al momento presente, sin que la adecuación cueste el sacrificio, o la merma importante del ideal que se persigue; de cejar para tomar empuje; de caer sobre el enemigo, antes de que tenga sus ejércitos en fila, y su batalla preparada.
La política exterior tiene sus dogmas, como la religión; se llaman poder, expansión territorial y prestigio. Pero igual que los devotos de verdad no son los que siguen al pie de la letra las escrituras, no se encontrará a los mejores patriotas entre los políticos.
La posesión de la riqueza tiene lazos invisibles en donde el corazón se enreda facilmente.
La presencia y la conversación de una persona amada tiene un deleite que parece ser vivo.
La primavera es el comienzo en el que cada amor da su primer fruto.
La primera máxima de todo ciudadano ha de ser la de obedecer las leyes y costumbres de su país, y en todas las demás cosas gobernarse según las opiniones más moderadas y más alejadas del exceso.