Insiste en ti mismo, nunca imites. En cada momento puedes presentar tu don con la fuerza acumulativa del cultivo de una vida entera; pero con el talento adoptado de otro sólo improvisas la mitad. Haz lo que tienes asignado para ti así no puedes esperar o atreverte demasiado.
Intelectuales apolíticos de mi dulce país, no podréis responder nada. Os devorará un buitre de silencio las entrañas. Os roerá el alma vuestra propia miseria. Y callaréis, avergonzados de vosotros.
Interpretar es como hacer el amor: en cada ocasión tienes que aportar algo nuevo y evitar que se convierta en una rutina.
Juego lúdico en lo que tiene de aventurado el enfrentarse al enigma.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Justicia es el hábito de dar a cada cual lo suyo.
Juventud no es la del que tiene veinte años. Jóven es aquel que se conmueve ante cualquier injusticia en el mundo.
La acción es lo único que tiene valor. Soñar que se juega al tenis no es nada. Leer libros de tenis no es nada. Jugar al tenis es un gran placer.
La adulación es una moneda falsa que tiene curso gracias sólo a nuestra vanidad.
La alegría se encuentra en todas las cosas; pero a cada uno le corresponde extraerla.
La ambición está más descontenta de lo que no tiene que satisfecha de lo que tiene.
La amistad no tiene un valor de supervivencia, sino más bien es una de las cosas que da valor a la supervivencia.
La arquitectura tiene el monopolio del espacio. Solamente ella, entre todas las artes, puede dar al espacio su valor pleno.
La bohemia no tiene pancartas. Sobrevive por la discrección.
La brisa viene fresca y perfumada, no sé qué pasa en mí, la noche tiene para mi corazón todas las lágrimas, y yo siento un vacío sobre el pecho y una paz infinita sobre el alma.
La buena suerte no es casual, es producto del trabajo; así la sonrisa de la fortuna tiene que ganarse a pulso.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
La ciencia moderna tiene como meta: el menor dolor posible, la vida más larga posible, es decir, una especie de eterna bienaventuranza, ciertamente muy modesta en comparación con la prometida por las religiones.
La ciencia que la humanidad tiene en un momento dado depende de lo que es la humanidad en ese momento.
La ciencia tiene una característica maravillosa, y es que aprende de sus errores.
La ciencia, a pesar de sus progresos increíbles, no puede ni podrá nunca explicarlo todo. Cada vez ganará nuevas zonas a lo que hoy parece inexplicable. Pero las rayas fronterizas del saber, por muy lejos que se eleven, tendrán siempre delante un infinito mundo de misterio.
La clase media tiene blancos los ojos y sólo mira desde el ojo de la llave, sus trapos limpios, lavados en casa, y sus zapatos brillantes son sus melancólicas señales.
La conciencia es el mejor juez que tiene un hombre de bien.
La cristiandad tiene que hacerse de nuevo viva y eficaz, y formarse otra vez una Iglesia visible sin respetar las fronteras nacionales, que acoja en su seno a todas las almas sedientas de lo supraterrenal y se haga gustosa mediadora entre el viejo y el nuevo mundo.
La crítica teatral tiene una ventaja en comparación con el suicidio: en el suicidio uno la toma contra uno mismo, en la crítica teatral la toma contra cualquier otro.