En la sabiduría recolectada con los años he encontrado que cada experiencia es una forma de exploración.
En la vida conyugal, la pareja unida no tiene que formar más que una sola persona moral, animada y gobernada por el entendimiento del hombre y por el gusto de la mujer.
En materia de gobierno todo cambio es sospechoso, aunque sea para mejorar.
En materia de partidos políticos, que el perro coma al cerdo o que el cerdo coma al perro me tiene por completo sin cuidado.
En mi país cambian los presidentes y no dicen nada, cambian los obispos, los cardenales, los jugadores de fútbol, cualquier cosa, pero el tango, no. El tango hay que dejarlo así como es: antiguo, aburrido, igual, repetido.
En mi país se pasan quince minutos diciendo que no hace falta presentarme y diciendo que van a ser breves en la presentación; y así pueden estar una hora sin haberme presentado.
En poco precio se tiene lo adquirido de gracia.
En realidad las cosas verdaderamente difíciles son todo lo que la gente cree poder hacer a cada momento.
En resumidas cuentas, en este mundo, cada cual consigue lo que se merece. Pero sólo quienes alcanzan el éxito lo reconocen.
En su lucha contra el individuo, la sociedad tiene tres armas : ley, opinión publica y conciencia.
En su propio país un genio es como el oro en la mina.
En un acto social, cada uno disfruta de los demás.
En un país colonial las oligarquías son las dueñas de los diccionarios.
Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.
Entre dos hombres iguales en fuerza, el más fuerte es el que tiene la razón.
Entrena tu mente para que aprenda a ver lo bueno de cada situación.
Envejecer es como ser penalizado cada vez más por un crimen no cometido.
Es absurdo que un pueblo cifre sus esperanzas de redención y ventura en formas de gobierno que desconoce.
Es curioso este juego del matrimonio. La mujer tiene siempre las mejores cartas y siempre pierde la partida.
Es fácil reconocer si el hombre tiene gusto: la alfombra debe combinar con las cejas.
Es fácil ser humorista cuando tienes a todo el gobierno trabajando para ti.
Es la valía personal moneda que tenemos que acuñar nosotros mismos pues recibe cada cual la estimación que a si mismo se concede.
Es mejor ser hombre que mujer, porque hasta el hombre más miserable tiene una mujer a la cual mandar.
Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado.
Es perderme en tus ojos y encontrar un hogar, es tenerte a mi lado cada mañana al despertar, ver caer la lluvia arropada en tus brazos con la esperanza de ser amado.