El pájaro, hasta cuando anda, se nota que tiene alas.
El pasado es un país lejano.
El pasado no tiene poder sobre el momento presente.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
El pasado tiene sus códigos y costumbres.
El paso del tiempo condena al olvido la memoria de un país.
El pastor ruín, por no dar un paso, tiene que dar mil.
El patriotismo en el campo de batalla consiste en conseguir que otro desgraciado muera por su país antes de que consiga que tu mueras por el tuyo.
El pensamiento, cuanto más puro, tiene su número, su medida, su música.
El periodismo es grande. Cada periodista ¿no es un regulador del mundo, si lo persuade?
El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.
El propósito de la justicia es dar a cada quien lo debido.
El pudor tiene la desventaja de que habitúa a mentir.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
El que da lo que tiene, a pedir se queda.
El que dice una mentira no se da cuenta del trabajo que emprende, pues tiene que inventar otras mil para sostener la primera.
El que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país.
El que hambre tiene, con pan sueña.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.
El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo.
El que no ha salido jamás de su país está lleno de prejuicios.
El que no tiene carácter no es un hombre: es una cosa.
El que no tiene celos, no está enamorado.
El que no tiene memoria, se hace una de papel.