Sólo es digno de libertad quien sabe conquistarla cada día.
Sólo le pido al Eterno que al despuntar cada día, las sombras de nuestros cuerpos sorprenda la luz unidas.
Sólo un loco celebra que cumple años.
Soñando cada año en los crisantemos eueño por ellos.
Tal vez suceda que una vez cada siglo la alabanza eche a perder a un hombre o lo haga insufrible. Pero es seguro que una vez cada minuto algo digno y generoso muere por falta de elogio.
Te quiero por cada beso, por cada contacto secreto, por las promesas que hicimos, por el tiempo andado y desandado.
Todo está dicho ya pero las cosas, cada vez que son sinceras son nuevas.
Todo lo alcanzarás, solemne loco, siempre que lo permita tu estatura.
Todo lo que quiero es que me caven un hoyo y que mi tumba diga: aquí cayó un loco del ajedrez. No jugaba bien, pero le gustaba jugar. Nunca pudo enfrentarse a un campeón. Murió como vivió: esperando.
Todo poder cae a impulsos del mal que ha hecho. Cada falta que ha cometido se convierte, tarde o temprano, en un ariete que contribuye a derribarlo.
Todo progreso está basado en el deseo universal e innato por parte de cada organismo de vivir por encima de sus posibilidades.
Todos se vuelven cada vez más rápidos y yo cada vez más viejo.
Todos tenemos orígenes comunes: las madres; todos nosotros venimos de la misma sima, pero cada uno –tentativa e impulso desde lo hondo- tiende a su propio fin.
Trabajemos como si nunca tuviéramos que morir, y vivamos como si tuviésemos que desaparecer a cada instante.
Tus labios rojos como orgasmos,ofrecen un durazno en cada beso y en el verbo, una flor casi azucena.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Un especialista es una persona que cada vez sabe más sobre menos, hasta que termina sabiéndolo todo sobre nada... y nada sobre todo.
Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema.
Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa.
Un loco echa una piedra a un río y cien listos no la puedan recuperar.
Un loco enamorado sería capaz de hacer fuegos artificiales con el sol, la luna y las estrellas, para recuperar a su amada.
Un loco pierde todo, menos la razón.
Un maestro que sabe estimular a sus alumnos y da a cada uno de ellos su confianza, obtendrá con más facilidad buenos resultados que aquel otro frío, distante y más crítico, que no sabe llevar un espíritu de lucha y esfuerzo a su alumnado.
Un pesimista ve la dificultad en cada oportunidad; un optimista ve la oportunidad en cada dificultad.
Un sensato puede amar como un loco, pero nunca como un necio.