Cada ser es un himno destruido.
Cada ser humano es un ritmo propio en el universo.
Cada ser humano tiene, dentro de sí, algo mucho más importante que él mísmo: su don.
Cada suicida sabe dónde le aprieta la incertidumbre
Cada suicidio es un sublime poema de melancolía.
Cada una de mis prendas nace de un gesto. Un vestido que no refleja o no hace pensar en un gesto no es acertado. Sólo después de haber encontrado ese gesto, se puede elegir el color, la forma definitiva.
Cada una de nuestras relaciones con el hombre y con la naturaleza debe ser una expresión definida de nuestra vida real, individual, correspondiente al objeto de nuestra voluntad.
Cada uno de los movimientos de todos los individuos se realizan por tres únicas razones: por honor, por dinero o por amor.
Cada uno de nosotros está en la tierra para descubrir su propio camino, y jamás seremos felices si seguimos el de otro.
Cada uno de nosotros está siempre trabajando con el niño de tres años que todos llevamos dentro. Lamentablemente, nos pasamos la mayor parte del tiempo gritándole, y después nos preguntamos por qué será que nuestra vida no funciona.
Cada uno de nosotros está solo y, cuanto antes un hombre lo comprenda, mejor para él.
Cada uno de nosotros posee más virtudes de lo que cree, pero sólo el éxito las pone de relieve, quizá porque entonces se espera que dejemos de manifestarlas.
Cada uno de nosotros sólo será justo en la medida en que haga lo que le corresponde.
Cada uno de nosotros tiene a todos como mortales menos a sí mismo.
Cada uno de nosotros tiene un día, más o menos triste, más o menos lejano, en que, por fin, debe aceptar que es un hombre.
Cada uno en este mundo tiene su ventanita, los unos grandes, los otros chica.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Cada uno en su casa y Dios en la de todos.
Cada uno es como Dios le hizo, y aún peor muchas veces.
Cada uno es maestro en su oficio.
Cada uno es ortodoxo con respecto a sí mismo.
Cada uno es responsable de lo que le sucede y tiene el poder de decidir lo que quiere ser. Lo que eres hoy es el resultado de tus decisiones y elecciones en el pasado. Lo que seas mañana será consecuencia de tus actos de hoy.
Cada uno es tan infeliz como cree.
Cada uno habla de la feria según como le va en ella.
Cada uno juzga bien aquello que conoce, y de eso es buen juez.