Quiero la tierra y sus maravillas: el mar, el sol. Quiero penetrar en él, ser parte de él, vivir en él, aprender de él, perder todo lo que es superficial y adquirido en mí, volverme un ser humano conciente y sincero.
Quiero vivir y morir en el ejército de los humildes, uniendo mis oraciones a las suyas, con la santa libertad del obediente.
Quisiera vivir para estudiar, no estudiar para vivir.
Realiza cada una de tus acciones como si fuera la última de tu vida.
Sabemos muy poco, y sin embargo es sorprendente que sepamos tanto, y es todavía mas sorprendente que tan poco conocimiento nos de tanto poder.
Sabemos tan poco acerca de la vida. ¿Cómo podremos saber algo acerca de la muerte?
Saben realmente vivir aquellos que se comparan fundamentalmente con gente que les va peor que a ellos.
Saber poco obliga a mucho.
Se alcanza el éxito convirtiendo cada paso en una meta y cada meta en un paso.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Se dice que nuestro enemigo es nuestro mejor maestro. Al estar con un maestro, podemos aprender la importancia de la paciencia, el control y la tolerancia, pero no tenemos oportunidad real de practicarla. La verdadera práctica surge al encontrarnos con un enemigo.
Se ha dicho que no podemos amar realmente a la persona de quien nunca nos reimos.
Se lo suficientemente valiente para vivir la vida con la que sueñas en lugar con la vida que otros esperan que vivas.
Sé noble en cada pensamiento, y en cada acción.
Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
Se puede ser generoso dando poco y miserable dando más.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Ser esclavo de tu amor, es como tener como prisión el paraiso.
Ser humano significa, para cada uno de nosotros, pertenecer a una clase, a una sociedad, a un país, a un continente y una civilización; y para nosotros los moradores europeos, la aventura desarrollada en el corazón del Nuevo Mundo significa en primer lugar que no era nuestro mundo y que tenemos responsabilidades en el crimen de su destrucción.
Si algo me gusta, es vivir. Ver mi cuerpo en la calle, hablar contigo como un camarada, mirar escaparates y, sobre todo, sonreír de lejosa los árboles.
Si alguien está en desacuerdo contigo, déjalo vivir. No encontrarás a nadie parecido en cien mil millones de galaxias.
Si añades un poco a lo poco y lo haces así con frecuencia, pronto llegará a ser mucho.
Si cada cual se ocupase de lo suyo, el mundo daria vueltas mas aprisa.
Si cada uno limpia su vereda, la calle estará limpia.
Si contáramos los sueños de cada persona en toda su vida, serían demasiadas opiniones propias.