La verdad no demanda creencias. Los científicos no unen sus manos cada domingo, cantando: ¡sí, la ley de gravedad es real! creo en mi corazón que todo lo que sube tiene que bajar. ¡tendré fe! ¡seré fuerte! ¡amén!. Si lo hicieran, pensaríamos que no están bastante seguros de ello.
La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero.
La vida de cada hombre es un cuento de hadas escrita por la mano del señor.
La vida de un amigo, es la nuestra, como la verdadera vida de cada uno es la de todos.
La vida es lo poco que nos sobra de la muerte.
La vida es muy traicionera, y cada uno se las ingenia como puede para mantener a raya el horror, la tristeza y la soledad. Yo lo hago con mis libros.
La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.
La vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama.
La vida no está hecha de deseos y sí de los actos de cada uno.
La vida nos enseña que no podemos ser felices sino al precio de cierta ignorancia.
La vida ofrece a cada criatura su copa de amargura.
La vida quizá es una larga calle por la que pasa cada día una mujer con una cesta, quizá es la cuerda con la que un hombre se cuelga de un árbol. La vida quizá es el niño que vuelve de la escuela, quizá es ese cigarrillo que se enciende en la pausa entre dos abrazos o esa mirada absorta del transeúnte que se quita el sombrero y saluda: ¡"buenos días"! con una sonrisa insignificante.
La vida sólo vale cuando se entrega poco a poco a los demás.
La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema.
Las amistades son como los matrimonios: de cada diez, uno se hace por amor.
Las circunstancias son importantes...pero lo esencial está dentro de cada uno.
Las decepciones no matan, y las esperanzas hacen vivir.
Las desgracias que podemos soportar vienen del exterior; son accidentes. Pero sufrir por nuestras propias faltas. . . Es ahí donde reside el tormento de la vida.
Las innovaciones deben introducirse poco a poco, casi insensiblemente.
Las inteligencias poco capaces se interesan en lo extraordinario; las inteligencias poderosas en las cosas ordinarias.
Las mujeres desconfían demasiado de los hombres en general y muy poco en particular.
Las noches son breves ¿Cuántos días más aún por vivir?.
Las ondas del chapoteo derriten poco a poco el hielo del estanque.
Las palabras son como las hojas; cuando abundan, poco fruto hay entre ellas.
Las pasiones hacen vivir al hombre, la sabiduría sólo le hace durar.