La muerte puede consistir en ir perdiendo la costumbre de vivir.
La mujer en el paraíso perdido, mordió el fruto del árbol de la ciencia diez minutos antes que el hombre; y ha mantenido después siempre estos diez minutos de ventaja.
La mujer es mala. Cada vez que se le presente la ocasión, toda mujer pecará.
La mujer tiene un solo camino para superar en méritos al hombre: ser cada día más mujer.
La necesidad es un mal, no hay necesidad de vivir bajo el imperio de la necesidad.
La paciencia es la llave del paraíso.
La perfección de la propia conducta estriba en mantener cada cual su dignidad sin perjudicar la libertad ajena.
La poesía debe ser un poco seca para que arda bien, y de este modo iluminarnos y calentarnos.
La poesía para mi es una ventana, cada vez que me acerco a ella se abre por su cuenta. Yo me siento allí. Miro. Canto. Grito. Lloro. Me cuelgo a la imagen de los árboles, y sé que en la otra parte de la ventana hay un espacio y alguien se está escuchando. Alguien que podrá haber dentro de 200 años o habrá existido hace 300 años. No importa. La ventana es un instrumento para relacionarse con la existencia, con la existencia en su extendido significado.
La polaridad entre los principios masculino y femenino existe también dentro de cada hombre y cada mujer. Asi como fisiológicamente tanto el hombre como la mujer poseen hormonas del sexo opuesto, así también en el sentido psicológico son bisexuales.
La política es el arte de aplicar en cada época aquella parte del ideal que las circunstancias hacen posible.
La política es el arte de inventar un recurso a cada nuevo recurso de los contrarios, de convertir los reveses en fortuna; de adecuarse al momento presente, sin que la adecuación cueste el sacrificio, o la merma importante del ideal que se persigue; de cejar para tomar empuje; de caer sobre el enemigo, antes de que tenga sus ejércitos en fila, y su batalla preparada.
La política es el paraíso de los charlatanes.
La primavera es el comienzo en el que cada amor da su primer fruto.
La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.
La razón no vence por sí a cada vicio, mas juntamente a todos.
La razón obra con lentitud, y con tantas miras, sobre tantos principios, que a cada momento se adormece o extravía. La pasión obra en un instante.
La revolución no se lleva en los labios para vivir de ella, se lleva en el corazón para morir por ella.
La sociedad es en todos los sitios una conspiración contra la personalidad de cada uno de sus miembros.
La sorpresa es el móvil de cada descubrimiento.
La tierra es la cuna de la razón, pero no se puede vivir siempre en la cuna.
La tristeza es una enfermedad en la que cada paciente debe tratarse a sí mismo.
La única posibilidad de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos, hacia lo imposible.
La verdad al cien por cien existe tan poco como el alcohol al cien por cien.
La verdad duele sólo una vez, las mentiras ...Cada vez que se recuerdan.