En cada legua hay un pedazo de mal camino.
En cada niño nace la humanidad.
En cada perla de rocío tiembla mi región natal.
En cada pétalo que cae Las ramas del ciruelo Envejecen.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
En cada uno de nosotros hay un artista, un amante y un guerrero.
En cada villa, su maravilla.
En cierto sentido, el misterio de la encarnación se repite en cada mujer; todo niño que nace es un dios que se hace hombre.
En cuanto a mis discípulos, yo digo que cada uno se las arregle. Si escriben como yo, peor para ellos. Deberán saber que mi principal estilo es haber estudiado. De no haberlo hecho, no estaría haciendo lo que hago, lo que hice. Porque todos creen que hacer un tango moderno es hacer ruidos, es hacer cosas raras y no, ¡no es eso!. Hay que profundizar un poco, ver que todo lo que yo hago esta muy elaborado. Si yo hago una fuga a la manera de Bach, siempre va a estar tanguificada.
En el arte de vivir, el hombre es al mismo tiempo el artista y el objeto de su arte, es el escultor y es el mármol, el médico y el paciente.
En el blanco rocío me ejercito al paraíso.
En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.
En el ejercicio de la autoridad, castiga poco, reflexiona mucho, pero no perdones nunca.
En el fondo, los científicos somos gente con suerte: podemos jugar a lo que queramos durante toda la vida.
En el momento de elegir lo que se va a crear, cada cual se basa en sus propios sentimientos, pues ningún análisis puede, en este campo, ser exacto o determinante.
En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa.
En Guatemala, cada veinte años, retrocedemos veinte.
En la humanidad nada acaba del todo; cada cosa se detiene para volver a empezar.
En la sabiduría recolectada con los años he encontrado que cada experiencia es una forma de exploración.
En la vida hay que ser un poco tonto porque sinó lo son sólo los demás y no te dejan nada.
En la vida, lo más trite, no es ser del todo desgraciado, es que nos falte muy poco para ser felices y no podamos conseguirlo.
En lugar de amar a tus enemigos, trata a tus amigos un poco mejor.
En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta.
En poca agua, poco se navega.
En poco precio se tiene lo adquirido de gracia.