Cuando dos personas llegan a conocerse bien, su intimidad pierde cada vez más su carácter milagroso, hasta que su antagonismo, sus desilusiones, su aburrimiento mutuo, terminan por matar lo que pueda quedar de la excitación inicial.
Cuando el creador es original por naturaleza, poco importan los medios de que se vale para fijar su pensamiento.
Cuando el infierno son los otros, el paraíso no es uno mismo.
Cuando no se ha sabido vivir, menos aún puede saberse morir.
Cuando podemos empezar a tomar nuestros fracasos sin seriedad, quiere decir que estamos dejando de temerles. Es de enorme importancia aprender a reírnos de nosotros mismos.
Cuando se tiene cierta moral de combate, de poder, hace falta muy poco para dejarse llevar, para pasar a la embriaguez, al exceso.
Cuando tengas una tarea difícil que hacer, algo que parece imposible, solamente trabaja cada día un poco, todos los días un poco, y de repente verás que el trabajo estará terminado.
Cuando transcurre el tiempo cada cosa tiene su momento. Nuevas cosas acontecen mientras las cosas anteriores envejecen.
Cuanto menos poseemos, más podemos poseer.
Cumplamos la tarea de vivir de tal modo que cuando muramos, incluso el de la funeraria lo sienta.
Da un poco de amor a un niño y ganarás un corazón.
Dar gracias a dios por lo que se tiene, allí comienza el arte de vivir.
De los fumadores podemos aprender la tolerancia. Todavía no conozco uno solo que se haya quejado de los no fumadores.
De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Debe desear todo hombre vivir para saber, y saber para bien vivir.
Debe entenderse que todos somos educadores. Cada acto de nuestra vida cotidiana tiene implicancias, a veces significativas. Procuremos entonces enseñar con el ejemplo.
Debe hacerse en cada momento, lo que en cada momento es necesario.
Deja tu ego en la puerta cada mañana y simplemente haz un gran trabajo. Pocas cosas te harán sentir mejor que un trabajo brillantemente hecho.
Déjame sólo un poco de mí mismo para que pueda llamarte mi todo.
Del vivir conozco el vivir de nada, del morir, el morir de todo.
Demasiado poco valor es cobardía y demasiado valor es temeridad.
Detrás de cada gran fortuna hay un delito.
Detrás de cada hombre con éxito hay una mujer que lo trata de inútil.
Detrás de cada mujer con éxito hay un hombre sorprendido.
Di a cada uno: tienes razón. Porque tiene razón. Pero condúcelos más alto en su montaña; pues el esfuerzo de escalar, que rehusarían por ellos mismos, exige tanto de los músculos como del corazón. . . ¿cómo conocerán los hombres sus actos si no han escalado trabajosamente la montaña, en soledad, para trasmutarse en silencio?.