La verdadera pasión es una busca, no un impulso, un arrebato, un instinto de cazador.
No se deberían poner caras largas, aunque sólo fuera para no tener más superficie que afeitar.
Quien busca la felicidad fuera de sí es como un caracol que caminara en busca de su casa.
Uno busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias.