No me apena dejaros. Con vosotros queda mi esperanza.
No nos hemos de dejar engañar por las malas acciones de la gente buena. Se puede ser bueno, misericordioso, desinteresado, y ser también capaz de una mala acción.
No puede haber grandes dificultades cuando abunda la buena voluntad.
No queda esperanza de remedio cuando los vicios se mudan en costumbres.
No se hace buena literatura con buenas intenciones ni con buenos sentimientos.
No se puede hacer buena a la gente mediante una ley parlamentaria: eso ya es algo.
No se puede mantener viva la llama del amor, sin confianza ni esperanza.
No son las malas hierbas las que ahogan la buena semilla, sino la negligencia del campesino.
No soy hermosa. Mi madre una vez me llamó patito feo. Pero, separando las cosas, tengo algunas buenas características.
No vaya apacible en una buena noche.
Nunca convencerás a un ratón de que un gato negro trae buena suerte.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Nunca ha habido una buena guerra ni una mala paz.
Nunca será tarde para buscar un mundo mejor y más nuevo, si en el empeño ponemos coraje y esperanza.
Oh, amada esperanza, aquel día sabremos, también, que eres la vida y eres la nada.
Padres sin alma, son aquellos que niegan a sus hijos consejo, amor, ejemplo y esperanza.
Para echar un trago cualquier bota es buena.
Para tener buena salud lo haría todo menos tres cosas: hacer gimnasia, levantarme temprano y ser persona responsable.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Por encima del talento están los valores comunes: disciplina, amor, buena suerte, pero, sobre todo, tenacidad.
Por primera vez me parece buena una cadena para atar, dentro de un cerco mismo, a todos los pueblos de mi América.
Prefiero ser accionista de una buena empresa que sólo propietario de una mala.
Puede haber esperanza únicamente para una sociedad la cual actúa como una gran familia, no como muchas separadas.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.