Buena es la riqueza si la manda la razón.
Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres.
Casarse por segunda vez es el triunfo de la esperanza sobre la experiencia.
Cásate; si por casualidad das con una buena mujer, serás feliz; si no, te volverás filósofo, lo que siempre es útil para un hombre
Cobra buena fama y échate a dormir.
Con buena suerte hemos nacido si no la malogramos.
Conviene vivir considerando que se ha de morir; la muerte siempre es buena; parece mala a veces porque es malo a veces el que muere.
Cuando carecemos de esperanza, vivimos llenos de deseos.
Cuando el diablo está satisfecho, es una buena persona.
Cuando la situación es adversa y la esperanza poca, las determinaciones drásticas son las más seguras.
Cuando la televisión es buena, nada es mejor. Cuando es mala, nada es peor.
Cuando los pacíficos pierden toda esperanza, los violentos encuentran motivo para disparar.
Cuando soy buena, soy buena; cuando soy mala, soy mucho mejor.
Cuando uno pierde la esperanza se vuelve reaccionario.
Cuidado de la democracia. Como norma política parece cosa buena. Pero de la democracia del pensamiento y del gesto, la democracia del corazón y la costumbre es el más peligroso morbo que puede padecer una sociedad.
De buena casa, buena brasa.
De buena semilla, buena cosecha.
De la celebración dominical surgen los motivos de alegría y esperanza, que dan nuevo sabor a la vida de cada día y constituyen un antídoto vital contra la posible tentación del aburrimiento, la falta de sentido y la desesperación.
De ninguna suerte debemos fiarnos menos que de la buena.
De ruin madera no harás buena mesa.
Del mal vino, buena borrachera.
Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta.
Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas.
Doce fotografías significativas en un año cualquier son una buena cosecha.