Tus ojos son un delito negro como las tinieblas, y tienes para ocultarlo bosque de pestañas negras.
Un arqueólogo es el mejor marido para una mujer: cuanto mayor se hace ella, más le gusta a él.
Un buen crítico es aquel que narra las aventuras de su propia alma entre las obras maestras.
Un buen crítico es el que suele ser más severo con sus propios trabajos que con los ajenos.
Un buen gobierno es como una buena digestión; mientras funciona, casi no la percibimos.
Un buen guardián no necesita rejas ni cerrojos, y, sin embargo, es imposible abrir lo que él cerró.
Un conservador es un hombre demasiado cobarde para luchar y demasiado gordo para huir.