Sólo lo que se pierde es adquirido para siempre.
Sólo los artistas y los niños ven la vida tal como es.
Sólo para vosotros viven todas las cosas bajo el sol.
Sólo paz y libertad son indispensables para el poeta, porque también le pueden quitar esa paz y esa libertad; y no la libertad común, sino la libertad creadora, la libertad secreta.
Sólo salgo para renovar la necesidad de estar solo.
Sólo se combate por lo que se ama; solo se ama lo que se estima, y para estimar es necesario al menos conocer.
Sólo se ve bien con el corazón; lo esencial es invisible para los ojos.
Sólo un buen amigo es capaz de comprender que su presencia puede llegar a molestarnos.
Somos dos niños que a la vida echaron. Muchacha -niña-, empieza a caminar.
Somos el puente hacia el infinito, arqueado sobre el mar, buscando aventuras para nuestro placer, viviendo misterios, eligiendo desastres, triunfos, desafíos, apuestas imposibles, sometiéndonos a prueba una y otra vez aprendiendo el amor.
Somos esclavos de las leyes para poder ser libres.
Son necesarios cuarenta músculos para arrugar una frente, pero sólo quince para sonreír.
Soñaba con ser vieja para tener tiempo para muchas cosas. No quería ser joven, porque perdía el tiempo en amar solamente. Ahora pierdo más tiempo que nunca en amar, porque todo lo que hago lo hago doblemente.
Soy ateo y punto. No tengo evidencia para probar que dios no existe, pero sospecho tanto que no existe que no quiero perder el tiempo.
Soy lo suficientemente feo y lo suficientemente bajo como para triunfar por mí mismo.
Soy un árbol agotado por los vientos: debo mantenerme en pie. Soy un campo de trigo dispuesto para la siega: debo madurar.
Soy un cantor de artes olvidadas que camina por el mundo para que nadie olvide lo que es inolvidable: la poesía y la música tradicional de Argentina.
Soy un paranoico al revés. Siempre sospecho que la gente está planeando algo para hacerme feliz.
Su teoría es descabellada, pero no lo suficente para ser correcta.
Suelen hacer falta tres semanas para preparar un discurso improvisado.
Sueña como si fueses a vivir para siempre vive como si fueses a morir hoy.
Sustituir el amor propio con el amor de los demás, es cambiar un insufrible tirano por un buen amigo.
Tal vez la muerte sea un obligado volver a empezar para poder inventar sueños nuevos.
Tal vez naciste para ser motivo de estos versos y no sustancia mía, fuego de mis palabras, no madera de aquellos bosques donde tantas veces, hijos del alba, nos perdimos.
También hay horca para el verdugo.