Estar a solas con un buen libro es ser capaz de comprenderte más a ti mismo.
Gato maullador, nunca buen cazador.
Habla con suavidad y lleva un buen garrote; llegarás lejos.
Hay que amar lo que es digno de ser amado y odiar lo que es odioso, mas hace falta buen criterio para distinguir entre lo uno y lo otro.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
La alegría ha sido llamada en buen tiempo del corazón.
La caridad no es un buen sustituto de la justicia.
La cualidad indispensable para un buen cocinero es la puntualidad, pero es también la de los invitados.
La esperanza es un buen desayuno pero una mala cena.
La filosofía del vagabundo se apoya en la no necesidad de nada y el buen talante de aceptarla sin queja alguna.
La fortaleza del hombre se prueba en la desgracia, y la fidelidad de un buen amigo se prueba en la tempestad.
La lectura de un buen libro es un diálogo incesante, en que el libro habla, y el alma contesta.
La libertad no consiste en tener un buen amo, sino en no tenerlo.
La mitad está hecha cuando tienen buen principio las cosas.
La única diferencia entre un buen día y un mal día es tu actitud.
La única diferencia entre un buen y mal día es tu actitud.
Las mujeres necias siguen la moda, las pretenciosas la exageran; pero las mujeres de buen gusto pactan con ella.
Lo malo es que la generosidad también puede ser un buen negocio.
Lo más importante es tener un buen guión. Los cineastas no son alquimistas. No se pueden convertir los excrementos de gallina en chocolate.
Lo mejor que puedes dar a tu enemigo es el perdón; a un oponente, tolerancia; a un hijo, un buen ejemplo; a tu padre, deferencia; a tu madre, una conducta de la cual se enorgullezca; a ti mismo, respeto; a todos los hombres, caridad.
Mal hijo y buen marinero, mueren lejos.
Más vale el buen nombre que las muchas riquezas.
Me encantaría saber qué pasaría si un día llegase del cielo la noticia de que el buen Dios se dispone a enviar una comisión de ángeles con plenos poderes para viajar por Europa, como los jueces en Inglaterra, y poner fin a los grandes procesos que, en el mundo, no tienen otro juez que el derecho del más fuerte.
Me gusta el ajedrez porque es un buen descanso; hace trabajar la mente, pero de una forma muy especial.