Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
El bruto se cubre, el rico se adorna, el fatuo se disfraza, el elegante se viste.
El que quiere ser tirano y no mata a Bruto y el que quiere establecer un Estado libre y no mata a los hijos de Bruto, sólo por breve tiempo conservará su obra.
Ni vale nada el fruto cogido sin sazón. . . Ni aunque te elogie un bruto ha de tener razón.