A la brisa, a la abeja, a la hermosa el rosal puede dedicar la rosa.
Bajo la brisa del atardecer el agua chapotea en las patas de la garza.
Dulzor de brisa. En el verde de mil colinas un templo aislado.
En la oscuridad te llamé, todo era silencio y una brisa que se llevaba la cortina. En el cielo apagado una estrella ardía, una estrella partía, una estrella moría.
Esta mañana vemos la brisa soplar los bellos en la oruga.
Flores en primavera, la luna en otoño, una brisa fresca en verano, nieve en invierno. Si tu mente no está ocupada de cosas innecesarias, ésta es la mejor estación de tu vida.
Íntimamente se han abierto todas mis amarguras y mis esperanzas, como las flores que a la brisa pura esparcen bajo el cielo su fragancia.
La amapola florece y por la brisa del día desparramada.
La brisa viene fresca y perfumada, no sé qué pasa en mí, la noche tiene para mi corazón todas las lágrimas, y yo siento un vacío sobre el pecho y una paz infinita sobre el alma.
La vida trae a veces brisa ligera, palabras que sólo son palabras, íntimos coloquios de enamorados bajo los olivos.
Las coronas de laurel son arrebatadas por un soplo de brisa; contra las coronas de espinas, nada puede la tempestad.
Ondulando serpenteando la brisa viene a mí.
Suave brisa. La sombra de la glicina apenas tiembla.
Una brisa fragante sopla de China Sobre estos siete cordones.