Eras tu la que sacudiendo velos en mi boca húmeda me entregabas la voz con que te podía llamar.
Hay gente que cree que el único equipo que se necesita para discutir de religión, es una boca.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Me abrieron tus ojos las puertas de lo eterno y el secreto de la vida me lo dijo tu boca.