Ten tu arca bien cerrada, y la llave bien guardada.
Ten tus ojos bien abiertos antes del matrimonio; y medio cerrados después de él.
Todo el mundo cree que puede decir algo cuando se habla del tiempo, de las enfermedades y del bien y el mal.
Todo les sale bien a las personas de cáracter dulce y alegre.
Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal.
Todos desean vuestro bien. No dejéis que os lo quiten.
Todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Trata bien a alguien porque quieres algo mejor para ti; crecer como persona. No lo hagas porque busques algo de alguien.
Trata bien a los bondadosos y trata bien también a los que no lo son. Entonces se consigue la bondad. Se honesto con los que son honestos y también con los que no lo son. Entonces se consigue la honestidad.
Tratar a la gente bien te llevará mucho más lejos en la vida que el atletismo. Trabaja duro, pero trabaja duro para hacer a alguien sonreír.
Tú verás que los males de los hombres son fruto de su elección; y que la fuente del bien la buscan lejos, cuando la llevan dentro de su corazón.
Un alcohólico es alguien que no te cae demasiado bien, y bebe tanto como tú.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Un hombre feliz es un bien común.
Un hombre no está bien hasta que sea feliz, sano, y próspero; y la felicidad, la salud, y la prosperidad son el resultado de un ajuste armonioso del interior con el exterior del hombre.
Un hombre preocupado por el bien público, por la humanidad, por la verdadera religión, ha publicado, en uno de sus escritos a favor de la inocencia, que los tribunales cristianos han condenado a muerte a más de cien mil pretendidos brujos. Si juntamos a esas masacres jurídicas el número infinitamente mayor de herejes inmolados, esta parte del mundo no parecerá más que un vasto cadalso cubierto de verdugos y de víctimas, rodeado de jueces, esbirros y espectadores.
Un humanismo bien ordenado no comienza por sí mismo, sino que coloca el mundo delante de la vida, la vida delante del hombre, el respeto por los demás delante del amor propio.
Un libro se mide por el bien que produce.
Un mal pequeño es un gran bien.
Un pueblo bien loteado y construido en serie, daría como resultado una impresión de calma, de orden, de limpieza, impondría fatalmante la disciplina a los habitantes.
Un solo bien puede haber en el mal: la vergüenza de haberlo hecho.
Un solo enemigo puede hacer más daño que el bien que pueden hacer diez amigos juntos.
Una alianza es mas sólida si los aliados, mas bien que conocerse mutuamente, creen los unos en los otros: por ello, entre enamorados, la alianza es mas sólida antes que después de la unión matrimonial.
Una buena gran parte del arte del bien hablar consiste en saber mentir con gracia.