El sabio consigue más ventajas por sus enemigos que el necio por sus amigos.
El vino hace la vida más fácil y llevadera, con menos tensiones y más tolerancia.
En este mundo no hay nada cierto, excepto la muerte y los impuestos.
En los tratos entre los hombres la verdad, la sinceridad e integridad son de mayor importancia para la felicidad en la vida.
En su propio país un genio es como el oro en la mina.
Es contrario a las buenas costumbres hacer callar a un necio, pero es una crueldad dejarle seguir hablando.
Es más fácil prevenir los malos hábitos que terminarlos.
Es mejor acostarse sin cenar que levantarse con deudas.
Hay tres amigos fieles; una esposa anciana, un perro viejo y dinero contante y sonante.
Incluso la paz se puede comprar a un precio demasiado alto.
Inscribe los agravios en el polvo, las palabras de bien inscríbelas en el mármol.
Invertir en conocimientos produce siempre los mejores intereses.
Jamás hubo una guerra buena o una paz mala.
La admiración es hija de la ignorancia.
La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro.
La energía y la perseverancia conquistan todas las cosas.
La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.
La honestidad es la mejor política.
La honradez reconocida es el más seguro de los juramentos.
La inversión en conocimiento paga el mejor interés.
La llave que se usa constantemente reluce como plata: no usándola se llena de herrumbre. Lo mismo pasa con el entendimiento.
La necesidad nunca hizo buenos negocios.
La ociosidad, como el moho, desgasta mucho más rápidamente que el trabajo.
La oxidación por falta de uso gasta mucho más las herramientas que el propio trabajo.
La paz y la armonía constituyen la mayor riqueza de la familia.