La belleza es un estado de ánimo.
La belleza es un reino muy corto.-
La belleza es una carta de recomendación a corto plazo.
La belleza es una carta de recomendación que nos gana de antemano los corazones.
La belleza es verdad; la verdad, belleza. Esto es todo lo que sabes sobre la tierra, y todo lo que necesitas saber.
La belleza está en el ojo del observador.
La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma.
La belleza humana es aristócrata.
La belleza humana es el lujo de la naturaleza.
La belleza no es más que la promesa de la dicha.
La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien puede amarla y adorarla.
La belleza no mira, sólo es mirada.
La belleza perece en la vida, pero es inmortal en el arte.
La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora.
La belleza se define como la manifestación sensible de la idea.
La belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo.
La belleza y la tontería van siempre en compañía.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
La belleza, como el dolor, hace sufrir.
La belleza, como la sabiduría,ama al adorador solitario.
La belleza, cuanto menos vestida, mejor vestida está.
La belleza, la belleza de verdad, termina donde empieza la expresión intelectual. El intelecto es en sí mismo una forma de exageración y destruye la armonía de cualquier rostro. En el momento en que te sientas a pensar, te vuelves todo nariz, todo frente, o cualquier otra cosa horrible. Mira a los triunfadores de cualquier profesión docta. ¡Qué horrorosos son! Excepto los eclesiásticos, aunque bien es cierto que en la Iglesia no se piensa: un obispo sigue diciendo a las ochenta años lo que le enseñaron a decir a los dieciocho y, en consecuencia, su aspecto es siempre encantador.
La conciencia es una voz interior que nos advierte que alguien puede estar mirando.
La crueldad es a menudo el signo de una insatisfacción interior que anhela un narcótico; y también lo es una cierta desconsideración cruel del pensamiento.
La diferencia entre la belleza de expresión y el poder de la expresión es la función. La primera aspira a complacer los sentidos; la segunda tiene la vitalidad espiritual que es mucho más conmovedora y va más allá de los sentidos.