Todos pueden matarme, pero no todos pueden herirme.
Todos somos culpables, pero si hubiera que repartir responsabilidades las mayores caerían sobre las clases dirigentes.
Todos somos iguales ante la ley, pero no ante los encargados de aplicarla.
Todos son locos, pero el que analiza su locura, es llamado filósofo.
Todos tenemos orígenes comunes: las madres; todos nosotros venimos de la misma sima, pero cada uno –tentativa e impulso desde lo hondo- tiende a su propio fin.
Toma consejo en el vino, pero decide después con agua.
Toma problemas prestados, si te lo dicta tu naturaleza, pero no los prestes a tus vecinos.
Tómate tiempo en escoger un amigo, pero sé más lento aún en cambiarlo.
Trabajamos siempre para dar forma a nuestra vida, pero copiando sin querer, como un dibujo, los rasgos de la persona que somos y no los de aquélla que nos agradaría ser.
Tratar a la gente bien te llevará mucho más lejos en la vida que el atletismo. Trabaja duro, pero trabaja duro para hacer a alguien sonreír.
Tres pasiones, simples pero abrumadoramente fuertes, han gobernado mi vida: el anhelo de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad.
Triste cosa es no tener amigos, pero más triste debe ser no tener enemigos, porque quien enemigos no tenga, señal de que no tiene: ni talento que haga sombra, ni valor que le teman, ni honra que le murmuren, ni bienes que le codicien, ni cosa buena que le envidien.
Tu puedes dar sin amar, pero no puedes amar sin dar.
Tube el sexo mil veces pero nunca hice el amor.
Tus circunstancias pueden no ser de tu agrado, pero no han de seguir siendo las mismas si concibes un ideal y luchas por alcanzarlo.
Un amigo verdadero conoce tus debilidades pero te hace notar tus fortalezas; siente tus miedos pero fortifica tu fe; reconoce tu falta de habilidad pero acentúa tus posibilidades.
Un artista en ciernes puede tener las más profundas visiones, sentimientos, pero sin destreza no hay arte.
Un artista sabe que no hay belleza sin forma pero también que la forma de la belleza depende del ideal de una cultura. El artista trasciende, parcial y momentáneamente, el dilema, añadiendo un factor: no hay belleza sin mirada. Es natural que un artista privilegie a la mirada. Pero un gran artista no invita no sólo a mirar sino a imaginar.
Un aumento de sueldo es como un martini: sube el ánimo, pero sólo por un rato.
Un corazón es una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala.
Un creador es un hombre que en algo "perfectamente" conocido encuentra aspectos desconocidos. Pero, sobretodo, es un exagerado.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Un fracasado es un hombre que ha cometido un error, pero que no es capaz de convertirlo en experiencia.
Un fuego moribundo. Pero súbitamente la cacerola se pone a hervir.
Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.